miércoles, 11 de septiembre de 2013

Para comer


Abra una lata de sardinas. Corte un trozo de pan. Con una mano elija un pescado y colóquelo en el pan que sostiene con la otra. El aceite correrá por sus dedos. La piel se volverá dorada y suave. El ruido de las olas será cada vez más intenso. Sienta como el olor lo invade. La boca se abre. Todo se vuelve oscuro. Pronto será digerido. 

(Texto: Yesica Guevara - Ilustración: Leonardo Barcelona)